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Con la llegada del COVID-19, ese diálogo hacia el consenso que planteó Alberto Fernández apenas asumió la Presidencia de la Nación, hoy cobró la forma de una mesa de trabajo entre los sectores sindicales, empresarios y gobierno, para evaluar protocolos y analizar, en el inicio de la segunda fase de la cuarenta, cómo poder volver muy de apoco a la actividad, sin que ello implique un riesgo sanitario, tema que fue tratado previamente en la reunión mantenida con el Presidente el 3 de abril en la Residencia de Olivos.

En ese marco, prospera el concepto “unidos somos la cura”, que replica el gobierno y el movimiento obrero en las redes sociales, las mismas que hoy, junto a otras soluciones digitales, están permitiendo el desarrollo de algunas otras actividades económicas y la proliferación informativa indispensable para transitar mejor estos momentos.

Mientras el 13 de abril comienza la llamada “cuarentena administrada” el apoyo a las decisiones del Gobierno se manifiestan también en el compromiso solidario del movimiento obrero que ofrece 5500 camas en clínicas, sanatorios y hoteles propios, que se usarán en caso de que el pico de contagios supere al sistema sanitario, hoy la actividad esencial por excelencia en la lucha contra el coronavirus.

Tras el anuncio del Presidente de pasar a una “cuarentena administrada” entre el 13 y el 26 de abril, donde se evaluarán en esta mesa tripartita y también con los gobernadores de las provincias qué posibilidades existen de abrir algunas actividades, la conducción de la CGT reeditó su apoyo a la gestión del gobierno. “Emociona tener un Presidente tan comprometido con los argentinos, hablando con calma y total sinceridad. Es realmente un orgullo que Alberto Fernández esté al frente de esta batalla y de nuestro país. Es fundamental respetar sus directivas y cuidarnos entre todos. Unidos somos la cura”, manifestó el cosecretario general de la CGT, Héctor Daer, luego de la exposición donde Alberto Fernández explicó con estadísticas y gráficos el resultado exitoso del aislamiento social, preventivo y obligatorio en nuestro país.

En la mentada reunión del 3 abril, el Gobierno nacional acordó con la CGT y los empresarios nucleados en la Unión Industrial Argentina y la Cámara de Comercio, la conformación de «mesas de trabajo» para definir cómo podrá organizarse una reapertura muy gradual de empresas y comercios con limitaciones en el transporte público y por regiones, pero siempre con la mira puesta en cuidar la salud de la población, lo que requiere de una elaboración de sendos protocolos.

«No es que el día 13 (de abril) se va a levantar la cuarentena, sino que vamos a ir elaborando protocolos y buscando las formas generales y regionales para empezar a volver a tener actividad en cada lugar, sobre todo en el tema industria y construcción», auguró Daer tras el encuentro en Olivos.

«El Presidente nos convocó a formar una mesa donde, con la prioridad absoluta de la prevención de profilaxis de los trabajadores, empecemos a buscar caminos para volver a la actividad económica», expresó.

En esa misma línea se manifestó el cosecretario general de la CGT Carlos Acuña: “No va a ser fácil levantar la cuarentena, haremos una mesa tripartita con empresas, sindicatos y Estado, pero lo más delicado es organizar el tema del transporte. Es muy complicado que no se llenen los trenes, colectivos o subtes”, señaló.

Ante el contexto preocupante donde pese al DNU continúan los anuncios de suspensiones y rebaja de sueldos, el también titular del SOESGyPE advirtió: “No puede haber ni despidos ni suspensiones, los empresarios no nos pueden hacer socios de la miseria”. “Los empresarios no nos pueden correr con la amenaza de suspensión o despido. Por eso el Gobierno se comprometió a sumar a más sectores, el Repro es una ayuda para las empresas que tienen menos de 20 trabajadores. Es posible que salga un nuevo decreto”, adelantó Carlos Acuña.