Inicio 2019-08 Agosto En lucha contra la flexibilización laboral

En lucha contra la flexibilización laboral

PAPELEROS CRITICÓ PRÁCTICAS EMPRESARIAS QUE AFECTAN A LOS TRABAJADORES

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El secretario general de la Federación de Obreros y Empleados del Papel (FOEIPCyQ), José Ramón Luque, criticó a un sector de empresarios papeleros “que durante años no invirtieron en el mantenimiento y modernización de la capacidad productiva de sus establecimientos y, como consecuencia, a través de diferentes maniobras dirigidas a eludir toda responsabilidad, cierran sus fábricas, perjudicando gravemente a los trabajadores, quienes se encuentran de un día para otro con la pérdida de su fuente de ingresos y de su cobertura de salud, y viendo peligrar la posibilidad de acceder a una jubilación”.
Además, Luque criticó al gobierno por querer imponer la reforma laboral, y juzgó a empresarios porque “la incorporación de tecnología no habilita la flexibilidad laboral”.

Luque mencionó los casos de dos empresas dedicadas a la fabricación de papel radicadas en el conurbano bonaerense que cerraron sus puertas recientemente, dejando a un total de casi 200 trabajadores en la calle. “Ante el cierre intempestivo de ANSABO S.A. y PAPELERA LA HÉLICE S.A., que violaron “sistemáticamente la legislación laboral vigente”, explicó que “la Federación del Papel exige la inmediata reincorporación de todos los compañeros cesanteados a sus puestos habituales de trabajo”. “Que los empresarios hagan las inversiones que debieron hacer en su momento, y devuelvan sus empleos a los trabajadores”, reclamó.

El conductor de la Federación del Papel también resaltó que “una proporción considerable de estos compañeros tiene 30 o más años de antigüedad y muy escasas posibilidades de lograr reinsertarse en el mercado laboral”.

En otro orden, opinó que “es ridículo plantearse siquiera que, si en estas empresas los trabajadores hubieran estado flexibilizados, eso hubiera alcanzado para paliar medio siglo de ausencia de inversiones y se hubiera evitado el cierre”, expresó en alusión a la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional y sectores empresarios, quienes argumentan que flexibilizar las relaciones laborales serviría para solucionar los problemas de productividad y empleo que padece el país.

Asimismo, Luque manifestó que “cuando cierra una empresa en estas condiciones, queda una deuda prácticamente incobrable para la obra social del trabajador porque la legislación actual no equipara la obligatoriedad, y sobre todo las penalidades aplicables a los responsables respecto de los aportes a la cobertura solidaria de salud con las que sí tienen aquellos destinados al sistema estatal de seguridad social”.

REGULACIÓN

En cuanto a la modalidad con la que se producen los cierres de empresas, dijo que “existe la imperiosa necesidad de crear una figura legal por la que los empresarios se vean obligados a reinvertir parte de sus ganancias, de manera tal que se garantice la continuidad en el tiempo de la producción y los puestos de trabajo. Debemos terminar con los concursos y quiebras fraudulentas, concretados mediante viles manipulaciones. Una ley que se refiera con claridad y dureza sobre estas cuestiones puede ser un comienzo para revertir este tipo de prácticas, de las que resultan como únicos perjudicados los trabajadores”.

Además, advirtió que “hay otras empresas de nuestra actividad, en especial en el sector de cartón corrugado, que corren serio riesgo de transitar el mismo camino si no se aplica al empresariado una regulación que los responsabilice por el costo social que generan sus decisiones”.

NO A LA PRECARIZACIÓN

Tomando en cuenta la intención del gobierno de avanzar en la reforma laboral, el líder papelero cuestionó a las empresas que al sumar nuevas tecnologías “sólo piensan en obtener mayores ganancias”, mientras no reparan en “precarizar la relación laboral y expulsar mano de obra”, lo que da como resultado “cientos de trabajadores que quedan en la calle sin el beneficio de una obra social o una jubilación”.

Luque afirmó que “no debemos permitir que se asocie innovación tecnológica a propuestas retrógradas innecesarias. Todo desarrollo debe servir para beneficiar a la comunidad toda, poniéndose énfasis en los más débiles y de menores recursos”. Y expresó su rechazo a toda “imposición” de parte de las empresas que signifique la “alteración de las condiciones de trabajo, violando convenios de trabajo y leyes laborales que resguardan a los trabajadores”.

En cuanto a la salida de esta problemática insistió que debe ser “a través de convenios colectivos”. Frente a esta “revolución industrial” debemos encontrar la “fórmula para controlar sus efectos negativos”, afirmó.