Partícipe en el panel del Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) que planteó el «Por qué y para qué nos unimos en lucha por la dignidad», espacio de debate que tuvo lugar en el Congreso Nacional de la UOM celebrado en Mar del Plata, el secretario general de la Federación de Obreros y Empleados de la Industria del Papel, Cartón y Químicos, José Ramón Luque, dejó en claro que «estamos en este Frente para combatir, no para dialogar».
Y argumento que, es así «porque no se puede dialogar cuando te quieren dejar sin nada. No hay otro camino que luchar», enfatizó. Remarcó además que el desafío más grande es, «la unidad de toda la clase trabajadora» desde donde se elabore «un programa desde el movimiento obrero y para todo el país».
El dirigente papelero que encabeza la lucha que su gremio viene librando en defensa de los derechos de las y los trabajadores papeleros de todo el país, en sus último manifiesto realizado desde la Federación Papelera, denunció el abuso que viene perpetrando el sector empleador a la luz de la Reforma de Modernización Laboral, pese a que su aplicación está frenada por la justicia.
Al respecto, Luque destacó el duro trabajo que están realizando en el contexto paritario. «Estamos trabajando duro con el tema de las paritarias, con la intransigencia del sector patronal que no quiere reconocer la deuda que tiene dentro de la paritaria, no quiere reconocer el retroactivo que le deben a todos los trabajadores papeleros, no quieren reconocer el bono de fin de año, no quieren reconocer el adicional por el Día del Trabajador Papelero», detalló.
Y agregó que, «además estamos lidiando muy fuerte también con lo que es la Reforma Laboral que es totalmente regresiva, que nos lleva a la década infame, a cuando los trabajadores argentinos no teníamos absolutamente nada, tuvo que venir Perón a darnos a los trabajadores las vacaciones pagas, los aguinaldos, y tantos otros derechos que aún los conservamos con los convenios colectivos de trabajo».
«Esto es lo que está en juego hoy en parte de lo que establece esta norma, de quedarnos sin la ultra actividad de los Convenios, lo que implica que si no negociamos los convenios nos quedamos sin un convenio vacío y pasamos a regirnos por la Ley de Contrato de Trabajo. Decir vacío es que nos quedamos sin la antigüedad, sin el domingo y sin todos los derechos económicos y sociales que tenemos», afirmó Luque..
«Es por eso que estamos bastante ocupados por estos temas y en un Estado de Alerta Permanente de Lucha porque es la única forma en que podemos sostener estos agravios del Gobierno nacional y del sector empresario», indicó el secretario general de la Federación Papelera en el marco del último Plenario realizado en la sede central del gremio.
En la lucha paritaria, remarcó que si bien «nosotros queremos firmar el acuerdo paritario, no queremos firmar lo que las empresas o las cámaras de los sectores nos quieren obligar a firmar. Nosotros estamos trabajando intensamente y estamos en la tercer etapa del plan de acción que seguramente saldrá a relucirse en estos días», concluyó.
Y expuso todo lo atinente a la Reforma Laboral, específicamente a la ultra actividad de los Convenios Colectivos de Trabajo. Como también la situación de los salarios de los trabajadores en general respecto de lo que un hogar necesita para vivir.
En este sentido, informan que «el salario mínimo, vital y móvil de $ 2.802.755, un dato actualizado a marzo de 2026 del FRESU, elaborado en base a las mismas cifras oficiales relevadas por el INDEC, pero ponderada en base a la realidad que viven las familias argentinas».
Sobre el mismo, plantean: ¿Qué debe cubrir el salario mínimo, vital y móvil?. Las nueve necesidades que manda la Constitución Nacional que son: Alimentación adecuada $ 638.088. Vivienda diga $ 549.525. Asistencia sanitaria $ 340.242. Cultura y Educación $ 247.664. Vestimenta $ 143.002. Transporte, Vacaciones y Esparcimiento $ 575.931. Previsión $ 308.303.
Datos contundentes que ponen en evidencia que «hoy una familia necesita 8 salarios mínimos vigentes para vivir». Con el agravante de que, «con Milei cada trabajador sea de un sector u otro perdió: $ 2.274.545 del Sector privado y del Sector Público $ 11.917.049», finalizaron.












