El Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina (SUPARA), que conduce Daniel Mallotti, expresó su profunda preocupación ante las versiones periodísticas que indican que el Gobierno nacional analiza avanzar con el cierre o la reestructuración de distintos organismos del Estado, entre ellos la Aduana. En ese marco, Mallotti planteó una definición histórica del SUPARA: “sin Aduana no hay Nación”.
Las informaciones, difundidas en medios periodísticos en los últimos días, señalan que el plan de ajuste impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, podría incluir organismos estratégicos como el INTI, el SENASA, la ANMAT, el INTA, Vialidad y la Aduana.
Frente a este escenario, desde el SUPARA manifestaron su alarma por el impacto que una eventual medida de este tipo tendría sobre miles de trabajadores y trabajadoras del organismo, así como sobre el funcionamiento mismo del sistema de control del comercio exterior del país.
“El solo hecho de que se instale la posibilidad de cerrar o desmantelar la Aduana genera una enorme preocupación entre los trabajadores. Estamos hablando de un organismo estratégico para el país y de miles de familias que dependen de esta actividad”, afirmó Mallotti.
El dirigente sindical advirtió además que la Aduana cumple un rol central en la defensa de la economía nacional, ya que es el organismo encargado de controlar el ingreso y egreso de mercaderías, combatir el contrabando y garantizar la correcta recaudación de recursos fiscales vinculados al comercio exterior.
“Sin Aduana no hay control del comercio exterior, no hay protección de la industria nacional y se debilita seriamente la capacidad del Estado para recaudar y fiscalizar. Por eso creemos que estas versiones deben ser aclaradas y discutidas con responsabilidad”, remarcó el secretario general del gremio.
Desde el sindicato señalaron que detrás de cualquier intento de cierre o desarticulación del organismo no solo está en juego la continuidad laboral de miles de aduaneros en todo el país, sino también el impacto social que una medida de esa magnitud tendría sobre sus familias y las economías regionales donde funcionan las distintas aduanas.
“Cada puesto de trabajo en la Aduana representa una familia que vive de ese ingreso y comunidades enteras que dependen de la actividad en puertos, pasos fronterizos y aeropuertos. No se puede hablar livianamente de eliminar organismos sin medir las consecuencias sociales y económicas”, sostuvo.
En ese marco, el titular del SUPARA aseguró que el gremio se mantendrá en alerta y seguirá de cerca la evolución de estas versiones, al tiempo que ratificó la voluntad de defender el rol estratégico del organismo y los derechos de los trabajadores.
“Los aduaneros tenemos una larga tradición de compromiso con el Estado y con la defensa de los intereses del país. Vamos a defender cada puesto de trabajo y la existencia misma de la Aduana, porque sabemos que su función es fundamental para la soberanía económica de la Argentina”, afirmó el conductor del SUPARA.










