La Federación de la Carne, la Federación de Trabajadores de la Alimentación, la UATRE y la Unión Obrera Molinera protagonizaron el 9 de septiembre una Marcha Sindical Federal ante la crítica situación del Grupo Granja Tres Arroyos, que pone en riesgo más de 7.000 puestos de trabajo. La movilización fue resuelta tras la reunión que las cuatro organizaciones mantuvieron el día anterior con diputados nacionales y tuvo como destino la Secretaría de Trabajo de la Nación, donde reclamaron la urgente intervención del Estado para preservar las fuentes laborales y sostener la producción.
La concentración se realizó en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Piedras, en la Ciudad de Buenos Aires. Desde allí, los sindicatos marcharon hasta la sede de la cartera laboral para exigir respuestas frente a un conflicto que afecta a trabajadores de distintas ramas de la actividad productiva y amenaza el sustento de miles de familias.
La Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, que conduce José Alberto “Beto” Fantini, participó de la movilización junto con las restantes organizaciones involucradas y ratificó su compromiso con los trabajadores, sus familias y la defensa de la industria nacional.
“El trabajo no se negocia. Se defiende”, afirmó la organización, al sostener que la preservación de los empleos y de la producción requiere medidas inmediatas. “No hay desarrollo sin trabajo. No hay producción sin trabajadores. Y no hay futuro si se abandona a quienes producen”, expresó la Federación de la Carne.
La jornada volvió a mostrar la decisión de los gremios de actuar conjuntamente ante una situación que no admite más demoras. Además de la continuidad de los puestos laborales, las organizaciones reclamaron que se garantice el pago de los salarios y se reviertan los despidos producidos durante el conflicto.
LA SITUACIÓN EXIGE RESPUESTAS URGENTES
El 8 de septiembre, representantes de las cuatro organizaciones sindicales habían mantenido una reunión en la Cámara de Diputados de la Nación con legisladores del bloque Unión por la Patria. Allí expusieron la gravedad del escenario que atraviesan los trabajadores vinculados con el Grupo Granja Tres Arroyos y analizaron las medidas necesarias para proteger el empleo y la actividad.
Los dirigentes señalaron que existen familias que continúan sin percibir sus salarios, trabajadores despedidos y sectores de la producción paralizados. También manifestaron una especial preocupación por los despidos de integrantes de comisiones directivas sindicales, debido a que afectan las garantías fundamentales para el ejercicio de la representación gremial.
Frente a este panorama, la Federación de la Carne, la Federación de Trabajadores de la Alimentación, la UATRE y la Unión Obrera Molinera fijaron como prioridad preservar los cerca de 7000 puestos de trabajo directos e indirectos vinculados con la actividad, sostener la producción e impedir que la crisis recaiga sobre quienes no la generaron.
Los representantes gremiales explicaron que, desde el comienzo del conflicto, realizaron gestiones ante organismos, autoridades, distintos niveles del Estado y espacios políticos. En ese sentido, remarcaron que la representación sindical constituye la herramienta concreta con la que cuentan los trabajadores para hacer escuchar sus reclamos, defender sus derechos y exigir soluciones.
Las organizaciones valoraron la recepción de los diputados nacionales, quienes escucharon los planteos y expresaron su disposición a impulsar mecanismos desde las comisiones de la Cámara baja para convocar a la empresa, a funcionarios provinciales y a los demás sectores involucrados.
Del encuentro participaron por la Federación de la Carne, Alberto Fantini; el secretario general de la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, Héctor Morcillo; el titular de la UATRE, José Voytenco; y el secretario general de la Unión Obrera Molinera Argentina, Rubén Lafuente.
ACCIÓN CONJUNTA SOSTENIDA EN EL TIEMPO
La articulación entre los cuatro gremios había tenido un antecedente el 19 de agosto, cuando sus dirigentes se reunieron para evaluar la evolución del conflicto y avanzar en una estrategia común. Por la Federación de la Carne participaron Fantini y el secretario de Organización del Secretariado Nacional, Carlos Molinares.
En aquella oportunidad, las organizaciones ya habían advertido sobre la incertidumbre que generaba la situación del Grupo Granja Tres Arroyos y coincidieron en la necesidad de fortalecer la coordinación entre los distintos sindicatos vinculados con la actividad.
La movilización del 9 de septiembre representó un nuevo paso dentro de esas acciones conjuntas. “Cuando el trabajo está en riesgo, los trabajadores se organizan y salen a la calle”, señaló la Federación de la Carne, que reafirmó su decisión de continuar gestionando y reclamando en todos los ámbitos necesarios.
Las cuatro entidades ratificaron que seguirán actuando de manera coordinada para defender cada puesto de trabajo, cada salario y a las familias alcanzadas por el conflicto. La consigna que unificó el reclamo fue contundente: unidad, organización y lucha en defensa del trabajo y de la producción nacional.















