Inicio FATFA FATFA alerta que la desregulación farmacéutica pone en riesgo la salud pública...

FATFA alerta que la desregulación farmacéutica pone en riesgo la salud pública y el empleo

10
Compartir

La posibilidad de que el gobierno nacional avance con un nuevo proyecto de desregulación de la actividad farmacéutica volvió a encender las alarmas en la Federación Argentina de Trabajadores de Farmacia (FATFA), que ratificó su rechazo a cualquier iniciativa que modifique el carácter sanitario de las farmacias y flexibilice el marco legal que regula la dispensación de medicamentos en el país.

El secretario general de la FATFA, Sergio Haddad, sostuvo que la experiencia reciente con el DNU 70/2023 demostró la importancia de preservar la Ley 17.565 de Farmacias, cuya finalidad es garantizar que el medicamento sea dispensado bajo criterios sanitarios y no exclusivamente comerciales.

«Detrás de cada intento de desregulación se esconde una concepción que transforma al medicamento en un producto de mercado, cuando en realidad se trata de un bien social estrechamente vinculado con el derecho a la salud. Esa diferencia es fundamental y no puede ignorarse», afirmó el dirigente.

Haddad recordó que, a fines de 2023, la FATFA acompañó institucionalmente la acción judicial promovida por las cámaras farmacéuticas contra las modificaciones introducidas por el DNU 70/2023. La medida cautelar que suspendió parte de esos cambios representó, según señaló, «un reconocimiento a la necesidad de proteger un modelo sanitario que durante décadas demostró ser eficiente para garantizar el acceso seguro a los medicamentos».

El titular de la Federación consideró que cualquier reforma debe partir de un amplio consenso entre todos los actores del sector y no de medidas unilaterales que alteren el funcionamiento de una actividad estrechamente vinculada con la salud pública.

«La farmacia no es un comercio cualquiera. Es un establecimiento sanitario donde intervienen profesionales farmacéuticos y trabajadores capacitados, que cumplen un rol esencial en la atención, el asesoramiento y la correcta dispensación de medicamentos. Debilitar ese esquema implicaría asumir riesgos innecesarios para toda la población», expresó.

Desde la FATFA advirtieron que una mayor desregulación podría favorecer procesos de concentración económica, profundizar las desigualdades entre grandes cadenas y farmacias de cercanía, debilitar la presencia de establecimientos en numerosas localidades del país y poner en riesgo miles de puestos de trabajo. A ello se suma la posibilidad de flexibilizar controles que hoy resultan indispensables para garantizar la trazabilidad de los medicamentos, la calidad de la atención y el uso responsable de productos que, por su propia naturaleza, requieren un estricto control sanitario.

En ese sentido, Haddad remarcó que la legislación vigente no constituye una traba para el desarrollo de la actividad, sino una herramienta destinada a equilibrar los intereses económicos con el derecho de la población a recibir una atención farmacéutica segura y de calidad.

«La regulación existe para proteger a las personas. Cuando se eliminan controles en nombre de una supuesta modernización o de una mayor libertad de mercado, los beneficios suelen concentrarse en pocos actores, mientras que los costos terminan recayendo sobre los trabajadores, las farmacias y, principalmente, sobre quienes necesitan acceder a sus medicamentos con garantías de seguridad y calidad», afirmó.

Por esas razones, el secretario general de la FATFA aseguró que la organización continuará trabajando junto con las entidades representativas del sector para defender el actual marco normativo y promover políticas que fortalezcan el sistema farmacéutico argentino. «Nuestro compromiso es con los trabajadores, con las farmacias como instituciones sanitarias y con el derecho de toda la comunidad a acceder a los medicamentos en condiciones de seguridad, equidad y responsabilidad profesional», concluyó.