En la firme convicción de que «la dignidad del trabajo se defiende en la calle y en el Congreso», las y los Trabajadores y Trabajadoras de la Sanidad empuñaron las banderas de la FATSA que lidera Héctor Daer, junto a las de ATSA Bs. As. que conduce Javier Pokoik, ATSA La Plata encabezada por Pedro Borgini, el Sindicato de Salud Pública que dirige Miguel Zubieta, y demás ATSA adheridas, que marcharon el 11 de febrero al Congreso, como a los principales puntos del país, convocados por la CGTRA para impedir que en nombre de la «modernización del Derecho del Trabajo» nos arrebaten derechos.
Desde la conducción de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina advirtieron que la reforma “precariza, abarata despidos y debilita la organización sindical”, y remarcaron que la salud “no es una variable de ajuste”. Las organizaciones coincidieron en que se trata de “un retroceso sobre conquistas históricas” y reafirmaron la necesidad de estar “unidos y organizados para defender el trabajo, la estabilidad y el sistema solidario”. En ese marco, las distintas ATSAs y el SSP ratificaron que la movilización expresa el rechazo del sector a cualquier intento de recorte y la decisión de defender en la calle y en el Congreso la dignidad del trabajo y el futuro de las y los trabajadores de todo el país.
Además, las distintas filiales remarcaron que la llamada reforma impacta de lleno en el sistema solidario de salud y en el funcionamiento de las obras sociales, al tiempo que pone en riesgo la estabilidad laboral y la negociación colectiva. En esa línea, dirigentes, delegados y militantes de la Sanidad de todo el país reafirmaron que no aceptarán retrocesos ni pérdida de derechos y que la unidad del movimiento obrero será la herramienta central para frenar cualquier intento de flexibilización y defender las conquistas construidas durante años de lucha.












