Inicio DANIEL MALLOTTI REFORMA LABORAL: “El país al revés: libertad que empobrece”

REFORMA LABORAL: “El país al revés: libertad que empobrece”

672
Compartir

La Argentina vive un tiempo de mitos. No mitos como simples mentiras, sino como relatos que se instalan en el sentido común hasta reemplazar a la realidad.

Hoy se nos impone un nuevo mito, quizá el más peligroso de los últimos tiempos: que “la libertad avanza”. Una consigna seductora, repetida como un rezo, impresa como estampita, presentada con envase brillante y promesa de eternidad. ¿Quién podría estar en contra de la libertad? Pero hay libertades que avanzan como avanzan los ejércitos: dejando ruinas detrás.

Porque cuando uno rasca la superficie, lo que aparece no es libertad para el pueblo trabajador. Lo que avanza es otra cosa: la precarización, la desigualdad, la concentración de la riqueza en menos manos. Es la libertad del poderoso para explotar sin límites. La libertad del especulador para enriquecerse mientras la producción se derrumba.

Una libertad que nunca llega al obrero que pierde su trabajo, ni a la PyME que baja la persiana, ni al barrio que se apaga.

Los números no son una sensación: la Argentina pierde empleos como se pierde sangre, cerca de 400 puestos de trabajo por día. Han cerrado más de 21.000 PyMEs desde que asumió este gobierno. Cada persiana baja no es solo un comercio menos: es una comunidad que se empobrece, una mesa vacía, un futuro que se achica.

El caso de FATE, empresa histórica de la industria nacional, dejando a casi mil trabajadores en la calle, no es un hecho aislado. Es el resultado directo de un modelo que premia la especulación y castiga el trabajo argentino.

Parte central de este desastre es la apertura indiscriminada de importaciones. Se abrieron las compuertas para que ingrese de todo, muchas veces con dumping y condiciones desleales, destruyendo a la industria local. Así se condena a miles de trabajadores a la desocupación y se entrega el mercado interno.

En este contexto aparece la llamada “Ley de Modernización Laboral”. Pero hay que decirlo con todas las letras: no tiene nada de modernización. Es regresión. Es desamparo. Es un retroceso histórico de más de ocho décadas en derechos laborales, y además vulnera principios constitucionales básicos de protección al trabajo.

Nos quieren imponer jornadas extendidas, indemnizaciones debilitadas, trabajadores enfermos cobrando la mitad del salario. Y lo más grave: buscan terminar con la ultraactividad, dejando a los trabajadores desprotegidos si un convenio vence, obligándolos a negociar de rodillas frente a la patronal. Convenios que caducan como si los derechos fueran mercancía vencida.

A los aduaneros, además, se nos considera un sector trascendental, estratégico, para limitar el derecho a huelga. Quieren una Aduana frágil porque una Aduana fuerte es soberanía. Controlamos lo que entra y lo que sale, defendemos la economía nacional, combatimos el contrabando y la evasión. Sin Aduana no hay Nación.

Mientras se exige sacrificio al pueblo, los que predican austeridad esconden fortunas en paraísos fiscales. Los que hablan de patria mandan el oro afuera. Los que hablan de futuro hipotecan generaciones. El mundo al revés: el trabajador convencido de que su enemigo es otro trabajador.
El oprimido aplaudiendo la medida que lo hunde. Esa es la victoria perfecta del poder: lograr que el pueblo ame su opresión.

Pero la paciencia no es infinita. La historia no es museo: es herramienta, es arma, es memoria viva. Y cuando el pueblo despierta, los mitos se caen.
La CGT ha convocado a un paro nacional cuando esta reforma se trate en Diputados. El SUPARA adhiere porque esto no es solo una disputa gremial: es una disputa por el modelo de país. ¿Qué Argentina queremos? ¿Una con industria, producción, empleo digno y derechos? ¿O una donde el único ganador sea el sector financiero?

La verdadera libertad es la del trabajador que no baja la cabeza, del que tiene derechos que lo abrigan, salario que no humilla y un mañana que no le sea robado.

Por Daniel MALLOTTI
Secretario General del Sindicato Único del
Personal Aduanero de la República Argentina – SUPARA