La Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA) reunió en la sede de SMATA a más de 35 gremios del sector para analizar el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y advertir sobre su impacto en el empleo, la producción y los derechos laborales. En ese marco, el espacio reclamó “a quienes legislan para el pueblo que defiendan el trabajo”, y sostuvo que “defender el trabajo es defender a la Argentina”, al tiempo que alertó que la iniciativa “cambia las reglas para que pierdan los trabajadores” y debilita el entramado productivo.
El encuentro realizado el 3 de febrero contó con la participación de integrantes del Consejo Directivo de la CSIRA, encabezado por su presidente Ricardo PIGNANELLI (SMATA), Gerardo MARTÍNEZ (UOCRA), Cristian JERÓNIMO (cosecretario general de la CGT), Hugo BENÍTEZ (AOTRA), Omar BARBERO y Edgardo GÓMEZ (FESTIQYPRA), Ramón LUQUE (Papeleros), Néstor GENTA (Sanidad), Pedro PEGER y Marta GRAÑA (UATRE), Héctor LAPLACE (AOMA), Juan Antonio SPERONI (SAON), Agustín AMICONE (UTICRA), Soledad CALLE (UOM), Pablo FLORES (AEFIP), Luis BARRIENTOS (FATICA-SOC), entre otros referentes.
También estuvieron presentes el senador Mariano RECALDE, la diputada Vanesa SILEY, el diputado Mario «Paco» MANRIQUE, el economista Hernán LETCHER y el abogado laboralista Álvaro RUIZ, quienes coincidieron en cuestionar el proyecto oficial y su impacto sobre el mundo del trabajo. Durante la jornada, los participantes remarcaron que la reforma se discute en un contexto de deterioro productivo, con pérdida de empleo registrado, caída de la actividad industrial y cierre de pymes. En ese escenario, advirtieron que la iniciativa oficial no generará trabajo, sino que “profundizará la crisis”, al priorizar la especulación financiera por sobre la producción y el mercado interno.
El senador Mariano RECALDE rechazó uno de los principales argumentos del oficialismo al sostener que “son todas mentiras creer que estas reformas laborales generan empleo”, y recordó que históricamente el abaratamiento del trabajo estuvo asociado al aumento del desempleo. A su vez, dirigentes del espacio alertaron que el proyecto busca debilitar a las organizaciones sindicales, limitar el derecho de huelga y consolidar un esquema que refuerce el poder empresario.
Por su parte, la diputada Vanesa SILEY planteó la necesidad de avanzar en una agenda laboral alternativa centrada en “salario, tiempo y salud mental”, con propuestas vinculadas a la recomposición salarial, la reducción de la jornada laboral, derechos para trabajadores de plataformas digitales, desconexión digital, licencias parentales igualitarias y mejoras en salud y seguridad laboral. Desde la CSIRA, los gremios industriales coincidieron en que la discusión de fondo excede la reforma laboral y se vincula con el modelo productivo del país.
En ese sentido, subrayaron que la desindustrialización y la pérdida de empleo afectan directamente la capacidad de desarrollo nacional y el futuro del trabajo. Referentes sindicales y políticos señalaron que la salida pasa por recuperar un proyecto productivo que priorice la industria, el conocimiento y el empleo de calidad. “Sin industria no hay nación”, remarcaron durante el encuentro, al tiempo que llamaron a construir una respuesta gremial y política unificada frente a una iniciativa que, sostienen, amenaza derechos laborales, la producción y el mercado interno.
La reunión formó parte de una serie de acciones impulsadas por la Confederación para debatir el impacto de la reforma laboral y coordinar estrategias de intervención sindical.
Desde el espacio ratificaron que continuarán promoviendo instancias de articulación con legisladores y organizaciones del trabajo para frenar el avance del proyecto y defender el empleo industrial.













