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FEMPINRA alertó que la desregulación del practicaje pone en riesgo la seguridad de la navegación

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La Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la R. A. (FEMPINRA), reafirmó su solidaridad con las compañeras y los compañeros de la Asociación Profesional de Capitanes y Baqueanos Fluviales de la Marina Mercante y advirtió que la desregulación impulsada por el Decreto N.º 690/2026 pone en riesgo la seguridad de la navegación y una actividad estratégica para el país.

Desde la Federación habían expresado oportunamente su preocupación por las consecuencias que podría generar la aplicación de la norma sobre el sistema de practicaje, una actividad que requiere profesionales altamente capacitados y habilitados para cumplir funciones esenciales en las vías navegables argentinas. Finalmente, el Gobierno nacional suspendió temporalmente la aplicación de la desregulación tras alcanzar un acuerdo con el sector de prácticos, que permitió normalizar de forma inmediata la navegación en los puertos del país que estaba parada desde la 0 hora del domingo 2 de agosto.

A través de un comunicado rubricado por el secretario general Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento) y el secretario de Prensa Gastón Viltes (SEAMARA), la FEMPINRA remarcó que la flexibilización de las reglas genera incertidumbre jurídica sobre las responsabilidades de quienes desarrollan tareas en la Hidrovía y abre la posibilidad de que funciones de alta complejidad sean realizadas sin las garantías técnicas y legales que exige la actividad.

En ese marco, la Federación Marítima Portuaria y Naval reafirmó su compromiso con la defensa de la Marina Mercante Nacional, del trabajo argentino y de una navegación segura. “La seguridad de nuestras vías navegables no puede quedar librada a la lógica de la desregulación”, sostuvo la organización sindical.

El acuerdo alcanzado el 5 de agosto posibilitó que los prácticos levantaran la medida de fuerza y destrabaran el comercio exterior. El conflicto había mantenido paralizada la asistencia y el guiado de buques en las principales vías navegables, con el riesgo de provocar una interrupción de la logística agroexportadora y comercial estratégica del país.

El entendimiento alcanzado entre las partes contempla una rebaja a consensuar en las tarifas del servicio de practicaje a cambio de dejar en pausa la desregulación de la actividad. Asimismo, se acordó la creación de una mesa de trabajo conjunta destinada a revisar la normativa vigente y avanzar hacia una solución a acordar respecto del esquema operativo portuario.

La alerta en los puertos argentinos se había activado desde las 0 horas del domingo 2 de agosto, cuando los prácticos de los puertos iniciaron un paro total que afectó el ingreso y salida de buques comerciales en distintos puntos del país. La medida fue adoptada en rechazo a la referida desregulación promovida por el Gobierno nacional bajo el argumento de reducir los costos del comercio exterior y abaratar los fletes.

Los prácticos, cuya función consiste en guiar a grandes buques durante su paso por canales estrechos y zonas de navegación compleja, rechazaron la flexibilización de las normas y advirtieron que relajar los controles puede poner en peligro la seguridad y provocar graves accidentes en el agua.

Mientras se desarrollaban las negociaciones, decenas de barcos cargueros permanecieron detenidos, situación que generó preocupación en el sector agroindustrial por las potenciales pérdidas millonarias y por el impacto que una interrupción prolongada podría provocar sobre las exportaciones argentinas.

EL PRÁCTICO EN LOS PUERTOS Y SU ROL

El práctico en los puertos argentinos es un capitán de la Marina Mercante especializado que asesora a los comandantes de grandes buques para guiarlos durante las maniobras de entrada, salida, fondeo y atraque en zonas de navegación difícil.

Entre sus principales funciones se encuentra el asesoramiento técnico. El práctico sube a bordo del buque para indicar al capitán la velocidad, el rumbo y la utilización de remolcadores de acuerdo con las corrientes y los vientos locales.

También aporta un conocimiento geográfico especializado, basado en el dominio de los canales, los niveles de marea y las características del fondo de los ríos o de los puertos específicos donde desarrolla su actividad.

A ello se suma una función central vinculada con la seguridad náutica: prevenir accidentes protagonizados por embarcaciones de gran porte y proteger la vida humana, el medio ambiente y la infraestructura portuaria.

REQUISITOS Y MARCO LEGAL

Para ejercer como práctico se exige contar con el título profesional de capitán, una amplia experiencia de navegación y la aprobación de estrictos exámenes destinados a obtener la habilitación correspondiente para una determinada zona.

En cuanto a su contratación y regulación, los prácticos operan como profesionales independientes bajo las normativas de la Prefectura Naval Argentina, dentro de un servicio público orientado a garantizar la seguridad del comercio exterior.

Para la FEMPINRA, la suspensión temporal de la desregulación y la mesa de trabajo acordada representan una instancia para revisar la normativa y procurar una solución consensuada, manteniendo como prioridad la seguridad de la navegación, la defensa del trabajo argentino y el desarrollo de una Marina Mercante Nacional.