El Consejo Directivo Nacional de la Asociación Obrera Textil de la República Argentina (AOTRA), encabezado por Hugo Benítez, manifestó su profunda preocupación por la situación que atraviesan las trabajadoras y los trabajadores de la industria textil comprendidos en el Convenio Colectivo de Trabajo 500/07 y denunció la actitud de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), a la que responsabilizó por el estancamiento de la negociación salarial y convencional del sector.
A través de un duro pronunciamiento, la organización sindical sostuvo que la conducta asumida por la representación empresaria no solo impide alcanzar un acuerdo de recomposición salarial, sino que también compromete la continuidad de las negociaciones convocadas por la Secretaría de Trabajo en torno al convenio colectivo vigente, cuya actual vigencia se extiende hasta el 31 de diciembre de 2026.
Desde AOTRA explicaron que, incluso antes del vencimiento del último acuerdo paritario, las reuniones y comunicaciones mantenidas con la FITA estuvieron marcadas por propuestas de actualización salarial que calificaron como «mezquinas», con porcentajes de aumento considerados prácticamente insultantes y una permanente negativa a discutir salarios dignos para las y los trabajadores del sector.
Asimismo, denunciaron que el empresariado también evitó debatir seriamente la continuidad del convenio colectivo, pese a las convocatorias formales realizadas por la autoridad laboral. Esa postura, afirmaron, terminó paralizando completamente la negociación por exclusiva responsabilidad de la cámara empresaria, incurriendo en una violación del deber de negociar de buena fe y ocasionando un grave perjuicio a las y los trabajadores, especialmente después del vencimiento del último acuerdo paritario, ocurrido el pasado 30 de junio.
La conducción sindical sostuvo además que la estrategia de la FITA apunta a sostener niveles salariales de pobreza aprovechando el contexto económico y las políticas implementadas por el Gobierno Nacional. En ese sentido, consideró que la cámara empresaria se beneficia de medidas que calificó como políticas de hambre, antisindicales y antiobreras, responsables del deterioro del poder adquisitivo de los salarios y del avance de la precarización laboral.
El documento también cuestionó las amenazas flexibilizadoras impulsadas por sectores empresarios y advirtió que encuentran respaldo en un marco normativo que, según AOTRA, favorece exclusivamente a los empleadores y profundiza el deterioro de los derechos laborales y sindicales conquistados por los trabajadores.
Para la organización, esta situación representa un retorno a las políticas laborales aplicadas durante la década de 1990, en abierta contradicción con las tendencias internacionales de protección del empleo y de fortalecimiento de los derechos laborales. En ese marco, advirtió que el resultado de ese modelo es la pérdida de miles de puestos de trabajo y un acelerado proceso de desindustrialización del país.
En uno de los párrafos más duros del comunicado, AOTRA cuestionó el silencio del sector empresario frente a ese escenario y sostuvo que mientras se beneficia de una legislación considerada perjudicial para los trabajadores, permanece indiferente frente a la destrucción del aparato productivo nacional. «Celebran el desprecio a los trabajadores y el ataque a sus organizaciones gremiales en la cubierta del Titanic», expresó la conducción sindical.
Frente al creciente estado de incertidumbre y al reclamo de las bases, el Consejo Directivo Nacional convocó al Plenario Nacional de Secretarios Generales de todas las delegaciones del país. De ese encuentro surgió el mandato de declarar el estado de alerta y movilización, facultando a la conducción nacional a adoptar todas las medidas gremiales que considere necesarias para defender las legítimas reivindicaciones de las trabajadoras y los trabajadores textiles.
Desde la organización señalaron que la persistencia de la intransigencia empresaria pone en riesgo la paz social que se mantuvo hasta el momento y remarcaron que la responsabilidad de una eventual profundización del conflicto recaerá exclusivamente sobre la FITA.
Finalmente, AOTRA advirtió que, ante la imposibilidad de avanzar tanto en la negociación salarial como en la discusión del convenio colectivo por exclusiva responsabilidad del sector empresario, y si la cámara no modifica de manera inmediata su posición, el Consejo Directivo Nacional dispondrá sin más trámite todas las medidas legítimas de acción sindical que considere necesarias para resguardar los derechos, los salarios, las condiciones laborales y los intereses de las trabajadoras y los trabajadores textiles, responsabilizando directamente a la Federación de Industrias Textiles Argentinas por todas las consecuencias que puedan derivarse del conflicto.













