La Unión de Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (URGARA), que conduce su secretario general Pablo Palacio, suspendió el paro por tiempo indeterminado previsto desde las 22 horas del 19 de agosto en todos los puertos y terminales del país, luego de que la Secretaría de Trabajo de la Nación dictara en forma inmediata la conciliación obligatoria por 15 días. El gremio ratificó que el reclamo salarial “sigue intacto”.
La medida de fuerza había sido declarada por URGARA ante la negativa de la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) a recomponer el poder adquisitivo perdido por los trabajadores durante los meses de mayo, junio, julio y agosto, pese a que la actividad portuaria y agroexportadora continúa registrando niveles récord.
Antes de que pudiera concretarse el paro, la Cámara de Puertos Privados recurrió a la Secretaría de Trabajo de la Nación y solicitó la conciliación obligatoria. El organismo laboral dispuso inmediatamente la apertura de esa instancia por el término de 15 días, por lo que la organización sindical debió suspender la medida de acción directa.
La decisión alcanzaba a todos los puertos y terminales del ámbito de representación de URGARA, que había previsto iniciar el conflicto a partir de las 22 horas del miércoles 19 de agosto y sostenerlo por tiempo indeterminado hasta obtener una respuesta salarial que permitiera recuperar lo perdido.
Desde la organización sindical remarcaron que la conciliación obligatoria constituye una instancia que debe ser cumplida, pero aclararon que no modifica el reclamo de fondo ni implica que el conflicto haya sido resuelto.
“Lo que perdimos en mayo, junio, julio y agosto no está saldado, y la actividad sigue en niveles récord”, reiteraron desde URGARA, al advertir que el deterioro salarial continúa mientras el sector portuario y agroexportador mantiene elevados niveles de actividad.
En ese sentido, Pablo Palacio y la conducción de URGARA ratificaron que concurrirán a la instancia de conciliación con la misma firmeza con la que llevaron adelante las negociaciones previas y dejaron en claro que esperan una propuesta concreta por parte de la representación empresaria.
“Vamos a esta instancia con la misma firmeza de siempre. Si al cabo de los 15 días la Cámara no recompone, la medida vuelve a estar sobre la mesa”, advirtieron desde el sindicato.
La organización había decidido avanzar con el paro luego de considerar agotadas las distintas instancias de diálogo con el sector empresario y ante la falta de una propuesta que permitiera recomponer los salarios correspondientes a los últimos meses.
Para URGARA, la medida de fuerza es consecuencia directa de la negativa de la Cámara de Puertos Privados Comerciales a ofrecer una recomposición salarial acorde con la pérdida del poder adquisitivo que vienen soportando las trabajadoras y los trabajadores de la actividad.
El sindicato cuestionó especialmente que esa pérdida salarial se produzca en un sector que mantiene niveles de producción y actividad históricamente elevados.
A través de un comunicado, URGARA denunció que “los empleadores del sector portuario y agroexportador —beneficiados por políticas de gobierno y por niveles de actividad y producción históricamente elevados— han optado por mantener el atraso salarial de los trabajadores que hacen posible este rendimiento extraordinario”.
La organización sindical planteó así el contraste entre el rendimiento económico del sector y la situación salarial de quienes desarrollan tareas esenciales para que esa actividad pueda sostenerse.
“Frente a semejante contraste, resulta inaceptable que quienes más producen sean quienes más pierden”, afirmó URGARA, al ratificar el fundamento de la medida de fuerza que quedó temporalmente suspendida por la conciliación obligatoria.
El gremio sostuvo además que agotó todas las instancias de diálogo disponibles antes de recurrir a la acción directa. Según explicó, las conversaciones se desarrollaron tanto con el sector empresario como ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, pero no permitieron alcanzar una respuesta concreta y seria a la demanda de recomposición salarial.
En ese marco, la organización había resuelto que el paro se mantendría por tiempo indeterminado hasta que la representación empresaria presentara una propuesta capaz de resolver el deterioro salarial denunciado.
“La negociación de buena fe no es una opción, sino una obligación”, sostuvo URGARA al fundamentar su posición frente al conflicto.
Ahora, con la conciliación obligatoria en vigencia durante 15 días, las partes deberán retomar las conversaciones en el ámbito establecido por la autoridad laboral. Para el sindicato, esa instancia representa una nueva oportunidad para que la Cámara de Puertos Privados Comerciales presente una propuesta que permita avanzar hacia una solución.
“URGARA está a disposición de levantar la medida ante una propuesta real y satisfactoria”, señaló el documento difundido por la organización que conduce Pablo Palacio.
Al mismo tiempo, remarcó que “la responsabilidad exclusiva de este conflicto recae sobre quienes tienen la capacidad de resolverlo y han elegido no hacerlo”, en referencia a la representación empresaria.
En este marco, la organización sindical concurrirá a la instancia de conciliación con la expectativa de que el sector empresario modifique su posición y formule una propuesta seria y digna para sus representados. De no producirse ese avance durante los 15 días establecidos, el gremio advirtió que volverá a activar la medida de fuerza por tiempo indeterminado.
Conclusión: La conciliación obligatoria disparada a las apuradas por pedido de la patronal no cerró el conflicto, solo suspendió temporalmente la acción directa mientras se abre una nueva instancia de negociación. URGARA se mantiene firme con su reclamo y sostiene que quienes generan con la fuerza del trabajo la riqueza del sector deben recibir una recomposición acorde con su esfuerzo y el trabajo realizado.













