La Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), que conduce Carlos Minucci, presentó el informe «Trabajar para pagar: deuda, jornada laboral y salud mental. Encuesta Deuda y Trabajo», un trabajo elaborado en forma conjunta por los equipos técnicos y profesionales de su Instituto Argentino de Estudios Técnicos, Económicos y Sociales (IAETES), la Fundación Rosa Luxemburgo Cono Sur y el Grupo de Investigación e Intervención Feminista, con el objetivo de visibilizar la realidad del endeudamiento que atraviesan las y los trabajadores argentinos.
Durante la presentación, Minucci destacó la importancia de generar herramientas de análisis para enfrentar una problemática que golpea cada vez con mayor fuerza a las familias trabajadoras. «Seguimos generando espacios de debate, investigación y propuestas para defender los derechos de las y los trabajadores», afirmó el secretario general de APSEE.
La actividad contó con la participación del propio Carlos Minucci; Lucy Caballero y Rayen de los Santos, por el Grupo de Investigación e Intervención Feminista; Florencia Puente, por la Fundación Rosa Luxemburgo Cono Sur; y Mara Rivera, en representación de IAETES. Además, participaron especialmente la directora del Banco Ciudad, Delfina Rossi, y la diputada nacional Vanesa Siley, referente del Sindicato de Trabajadores Judiciales (SITRAJU), quien presentó los principales lineamientos de su proyecto de ley «Plataforma DesendeudAR – Segunda Oportunidad Familiar», una iniciativa destinada a brindar herramientas concretas para afrontar el creciente sobreendeudamiento de las familias trabajadoras.
En ese marco, Siley sostuvo que «la deuda de los hogares también es una deuda política», al presentar los fundamentos del proyecto durante la exposición del informe elaborado por APSEE junto a las organizaciones participantes. La legisladora remarcó que el endeudamiento de las familias no comenzó por malas decisiones individuales, sino como consecuencia de una distribución del ingreso cada vez más regresiva y de una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los salarios.
La diputada afirmó que la deuda de los hogares y la deuda externa de la Argentina forman parte de un mismo problema estructural y consideró que la salida debe contemplar la recuperación del salario, un cambio en la política económica y la reestructuración de la deuda externa. Asimismo, sostuvo que si durante las distintas crisis los trabajadores soportaron las pérdidas, ahora también el sistema financiero debe asumir parte de las consecuencias que enfrentan millones de familias.
El proyecto de ley propone la creación del Programa Nacional de Desendeudamiento de Personas Humanas «Plataforma DesendeudAR – Segunda Oportunidad Familiar», cuyo objetivo es establecer un régimen para el tratamiento del sobreendeudamiento de personas humanas, facilitando la reestructuración de las deudas en condiciones razonables y sostenibles. La iniciativa contempla además la creación de una plataforma digital única para deudores y acreedores, cuya implementación estaría a cargo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
Entre los fundamentos del proyecto se advierte que el endeudamiento dejó de ser una situación excepcional para convertirse en una de las expresiones más visibles del deterioro económico y social. El documento señala que cada vez son más las familias que recurren a préstamos personales, tarjetas de crédito, adelantos, billeteras virtuales y otros mecanismos de financiamiento para afrontar gastos básicos como alimentos, servicios, medicamentos o alquileres.
Los datos expuestos reflejan la profundidad de la crisis. Tras la devaluación de diciembre de 2023, el Salario Mínimo, Vital y Móvil sufrió una fuerte caída en términos reales, acumulando pérdidas superiores al 45% respecto de 2019 y de casi el 60% en relación con 2015. Además, mientras la Canasta Básica Total para una familia tipo superó los 1,3 millones de pesos hacia fines de 2025, el salario mínimo de febrero de 2026 apenas alcanzaba los 346.800 pesos, por lo que una familia necesita hoy casi cuatro salarios mínimos para no caer bajo la línea de pobreza.
Finalmente, los impulsores de la iniciativa sostuvieron que el sobreendeudamiento ya no puede ser abordado únicamente como una relación privada entre acreedores y deudores, sino como un problema social que requiere una respuesta pública integral. En ese sentido, el proyecto busca ofrecer una herramienta para que miles de familias puedan reorganizar sus finanzas, cumplir con sus obligaciones, recuperar previsibilidad, dejar atrás la angustia de las deudas y volver a proyectar un futuro posible.

















