«La seguridad operacional no se negocia, la meteorología no es un privilegio», proclamó la Asociación Técnicos y Empleados de la Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) que conduce Paola Barritta, en su participación en la Audiencia Pública “El impacto de la meteorología en la seguridad nacional y pública” realizada en el Congreso de la Nación, con la exposición de su Secretario de Organización, Juan Pablo Schinello, donde visibilizó la importancia del trabajo que a diario llevan a cabo las y los meteorólogos aeronáuticos.
«Porque detrás de cada despegue seguro, de cada alerta temprana y de cada decisión operativa crítica, hay trabajadores y trabajadoras sosteniendo un sistema que no puede improvisarse ni desfinanciarse», ATEPSA hizo escuchar su voz a partir de la disertación de Schinello que apuntó al desmantelamiento del Servicio Meteorológico Nacional que impulsa el Gobierno de la Nación por intermedio del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, plasmado en el despidió 140 trabajadores del SMN, sumado al disparo del DNU 274 que habilita a EANA a brindar el servicio o trasladarlo a terceros que no es otra cosa que privatizarlo.
«Esto demuestra el desprecio total que tiene el Estado nacional por la Seguridad Aérea, no cumplimentando requerimientos que hace OACI, la Organización de Aviación Civil Internacional. Lo que pedimos es que el Estado Nacional entienda de una vez por todas que la Seguridad Aérea no se negocia ni se vende», sostuvo ATEPSA. «Por más de 50 años hemos representado a los trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional, a partir del 2020 por una cuestión administrativa no los podemos representar en forma directa», señaló Schinello.
«OACI es el organismo que regula la aviación mundial, y establece como principal factor la seguridad aérea, la seguridad operacional, que se realiza a través de tres patas principales: el Control de Tránsito Aéreo, la Radio Ayuda a la Aeronavegación (Radares y Comunicaciones), y el Servicio Meteorológico para la Navegación Aérea. Este último, el Servicio Meteorológico para la Navegación Aérea es muy importante porque nos permite tanto a los Controladores de Tránsito Aéreo como a los Pilotos, anticiparnos de fenómenos meteorológicos que afectan directamente a la Seguridad Aérea, tanto como las tormentas, los engelamientos, la baja visibilidad, los vientos fuertes», ilustró el dirigente.
Y agregó: «En Argentina tenemos ya antecedentes, sabemos lo que pasó el 15 de abril por orden del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, se produjo el despido de 140 trabajadores, el 24 de abril otro sindicato convocó a una medida de fuerza que se declaró ilegal, y no solo eso sino que, el Estado Nacional a través del DNU 274 establece que la EANA tiene que brindar el Servicio de Meteorología y lo puede hacer a través de la propia empresa o a través de terceros. O sea, prácticamente faculta a la privatización del Servicio de Meteorología. Y además de esto, deroga el Artículo 5 que establece que el Servicio Meteorológico debe prestar el servicio por 180 días pero sin la financiación. O sea queda el Servicio Meteorológico desfinanciado», continuó clarificando Schinello.
Desde ATEPSA, a través de la participación de su Secretario de Organización, remarcaron que «la problemática de esta situación no solamente son los despidos, sino también la baja de salarios, razón que provoca renuncias. También las jubilaciones que se han dado dentro del organismo, todas estas son cuestiones que producen un déficit de personal en las dotaciones, por un lado. Y frente a esto hay que considerar el tema del mucho tiempo que lleva capacitar a un personal de Meteorología Aeronáutica porque tiene que estar homologado por la Organización Meteorológica Mundial», advirtió.
Y continuó: «Además, a esto se suma a que empiezan a cerrar las Estaciones Meteorológicas por falta de personal y no se pueden brindar servicios en horarios nocturnos, se produce un apagón en la red de información, tal como un caso que paso en San Juan la semana pasada donde un vuelo tuvo que reprogramarse pasando al otro día. Si ese vuelo hubiera salido seguramente solo le hubieran pagado al personal, pero con la reprogramación se pagó más plata e incluso de lo que cobra un empleado del Servicio Meteorológico que percibe $ 750 mil mensuales», comentó..
Como conclusión, Juan Pablo Schinello dejó en claro y demostró en el cierre con su reflexión que la única verdad es la realidad, que no es otra que: «La reducción del personal especializado en Meteorología Aeronáutica no puede ser reemplazado por la tecnología, porque la misma puede brindar datos pero no puede predecir fenómenos meteorológicos. Además de esto, los sistemas automatizados solamente están en los aeródromos y no puede predecir los fenómenos de área, por lo cual todos los vuelos que están en las rutas aéreas empiezan a correr mayor riego», concluyó.










