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PAPELEROS rechazan toda política del nuevo Gobierno que perjudique a los trabajadores y al Pueblo

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El Consejo Ejecutivo Nacional de la Federación y Empleados de la Industria del Papel, Cartón y Químicos (FOEIPCYQ), liderada por Ramón Luque, rechazó las políticas que resulten perjudiciales para los trabajadores y el Pueblo argentino a ejecutar por parte del Gobierno electo que asumirá este domingo 10 de diciembre, y que supo anticipar el nuevo presidente de la nación. En esesentido, llamó a ejercer «la defensa de nuestros derechos actuales y de los que queremos sumar en el futuro», porque «defender la industria nacional es defender los puestos de trabajo en beneficio de todos los argentinos».

Oportunamente, a través de una solicitada la Federación Papelera consideró «lamentable para la clase trabajadora tener que expresar su repudio a las políticas que un gobierno recientemente electo pretende implementar, pero cuando el modelo de país planeado conlleva la segura destrucción de derechos laborales y de aquellos garantizados por la Constitución Nacional, no puede existir dilación alguna en hacer oír nuestra voz».

E hizo hincapié en que, «la reorganización anunciada sobre el gabinete nacional, con la pérdida de jerarquía ministerial de áreas claves para el bienestar de la población, resulta inadmisible. Así se anunció que sucederá con las carteras de Salud, Educación y Trabajo que, llevadas a un rango inferior, revierten el camino que se transitó para alcanzar la etapa de mayor prosperidad del pueblo trabajador: cuando el país tuvo por primera vez un Ministerio de Salud, cuando el Departamento Nacional de Trabajo escaló a Secretaría de Trabajo y Previsión, y de allí, a Ministerio de Trabajo».

Además remarcó: «Rechazamos la pretensión de despojar a la República Argentina de su Banco Central. Se debe recordar que el gobierno constitucional de 1946, tomó dos grandes decisiones, claves para avanzar hacia la soberanía económica: una, convertir en ley la nacionalización del Banco Central y la otra, la nacionalización de los depósitos bancarios. Por lo tanto, estas medidas propuestas por el gobierno próximo a asumir responden a concepciones retrógradas, basadas en la década infame, donde el único ministerio que valía era el de Hacienda».

Y advirtió: «Nos rehusamos a la modificación de la Ley de Contrato de Trabajo, que lleva implícita la reforma del pago de las indemnizaciones por despido, dañando gravemente el único mecanismo existente que brinda alguna certidumbre sobre la continuidad laboral y, eventualmente, mitiga el impacto ante la pérdida del salario».

Y rechazó asimismo, «la política de libre comercio, que permite la importación y exportación sin restricciones de bienes y servicios entre países, obviando las asimetrías existentes en las capacidades de cada uno. Dejar sin protección los productos que elaboramos localmente es una política ya aplicada durante el gobierno menemista, que llevó al cierre masivo de empresas nacionales, especialmente entre las PYMES, principales dadoras de empleo, registrando Argentina los niveles de desocupación y pobreza más altos de su historia».

Razones por las cuales, remarcó que es de vital importancia no esperar a que pasen las cosas. Y señaló que, confirmadas estas medidas, será mejor actuar en forma inmediata y ganar la calle porque, «es la única acción posible en defensa de nuestros derechos actuales y de los que queremos sumar en el futuro. Defender la industria nacional es defender los puestos de trabajo en beneficio de todos los argentinos», concluyó.