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ASOCIACIÓN JUDICIAL BONAERENSE: Falleció el histórico dirigente DR. LUIS HUGO COTTER

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La Asociación Judicial Bonaerense despidió este martes 1 de febrero de 2022 a su dirigente histórico de las décadas del ’60 y ’70 LUIS HUGO COTTER, un comprometido luchador por los derechos humanos, la verdad y la justicia. Noble magistrado que fue miembro de la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca y en 1986 integró el tribunal que DECLARÓ la INCONSTITUCIONALIDAD de la “LEY de OBEDIENCIA DEBIDA” y que también DICTÓ LA NULIDAD de los INDULTOS a los GENOCIDAS. Ambos FALLOS fueron ANULADOS POR LA CORTE SUPREMA.

En 2009 la Departamental Bahía Blanca de la Asociación Judicial Bonaerense homenajeó su amplia trayectoria y compromiso inclaudicable en la lucha por la defensa de los derechos humanos y contra la impunidad. Del mismo modo, en abril de 2014 en dependencias del Congreso de la Nación se realizó un emotivo acto donde nuevamente se le reconoció su destacada labor por los derechos humanos.

En ese marco, el DR. ANTONIO CORTINA en su carácter de cofundador de la ASOCIACIÓN JUDICIAL BONAERENSE destacó, refiriéndose a COTTER que “en la historia de la Argentina ha habido muchas desobediencias históricas que ayudaron a que la patria se constituyera y construyera lentamente su independencia. LUIS COTTER opuso el antídoto a la obediencia debida que fue la desobediencia debida. La desobediencia debida a las decisiones políticas que se encadenaban para terminar con el enjuiciamiento de la verdad, para llegar al esclarecimiento total del genocidio que padeció nuestro pueblo y creo que a partir de ahí vamos a comprender la trascendencia que tiene esa clase de desobediencia en todos los jueces. Los jueces tienen que saber desobedecer al poder político, a los poderes económicos, a cualquier poder sectario o poder que pretenda avasallar los derechos humanos de todos los habitantes de la Argentina. COTTER desobedeció las órdenes del poder, las presiones, directas o indirectas, lo que sí obedeció fue a al Constitución Nacional”, finalizó diciendo con énfasis.

Al hacer uso de la palabra el DR. COTTER no dejó pasar la oportunidad para referirse a la necesidad de una justicia más rápida, democrática e independiente, una problemática central de todos los tiempos que no se resuelve. “Hace pocos días se cumplieron 37 años de la instauración de la dictadura cívico militar más sangrienta de nuestra historia. Dictadura en la que no sólo participaron las fuerzas armadas, de seguridad y policiales, sino también, como se ha acreditado, de civiles, emparentados con los grupos económicos más poderosos del país, sectores de jueces, fiscales, secretarios y sacerdotes, conjunto que obliga a llevar la investigación a fondo por ser imprescindible establecer sus responsabilidades para fortalecer la democracia”, sostuvo COTTER.

Y agregó: “Ya han transcurrido 30 años del restablecimiento de la democracia, y si se computa este tiempo con la cantidad de causas terminadas -según informe de la Corte Suprema serían 75- resulta claro que son muy pocas si se tiene en cuenta la cantidad de denuncias y hechos cometidos por la dictadura a lo ancho y largo de la República. Es cierto que las actuaciones fueron paralizadas largo tiempo por la decisión de la Corte Suprema, en su conformación del año 1987, al sostener incomprensiblemente la constitucionalidad de la ley de obediencia debida, obstáculo que fue eliminado con el pronunciamiento de la nueva conformación del Alto Cuerpo en el año 2005″.

En ese sentido, LUIS HUGO COTTER señaló que «removidos estos impedimentos los juicios no avanzan con la celeridad necesaria y esto se debe, en mi opinión, a varios factores, de los que puedo enumerar, sin intención de agotarlos, lo engorroso de la investigación, el tiempo para establecer la identidad de los autores, como así las pruebas que hacen a su responsabilidad, la insuficiencia del número de personal afectado, la cantidad de recursos que interponen permanentemente los encausados, la demora de los jueces a veces injustificada en resolverlos y/o en darle el impulso procesal adecuado a las actuaciones”, prosiguió Cotter, para finalizar sentenciando que “se debe perseguir y juzgar hasta el último genocida, sean militares, civiles o eclesiásticos, pues resulta ser la garantía de que este episodio sangriento no se vuelva a repetir”.

También se refirió a un tema presente en nuestros días como la necesidad de una reforma del Poder Judicial. “Es esencial porque la actual estructura no responde desde hace tiempo a las demandas de nuestro pueblo que exige una justicia, sin duda, más democrática e independiente. Estos dos conceptos son presupuestos esenciales para que cualquier modificación que se intente sea efectiva y satisfaga los reclamos de la sociedad y haga creíbles sus decisiones”.

Al respecto, Luis Hugo Cotter consideró imprescindible «establecer un sistema de selección de los postulantes que garantice independencia y un pensamiento democrático”, pensamiento que definió como “una filosofía de vida fundada en la observancia estricta de nuestra Constitución Nacional, la solidaridad, la honestidad, la igualdad y el respeto a la ley”. Y subrayó que «los candidatos a juez, una vez preseleccionados, deberían ser sometido a la consideración del pueblo mediante una asamblea o reunión pública realizada en la jurisdicción donde van a desempeñar su cargo. Es claro que en todo lo precedente es vital el Consejo de la Magistratura cuya estructura y funcionamiento han demostrado que tiene profundas falencias, lo que impone una revisión dentro de los márgenes del art. 114 de la Constitución Nacional”.

Y puso el acento en que, “por supuesto que estas reformas tienen que ir acompañadas por la adecuación de los códigos de procedimientos donde se encuentran, en muchos aspectos, la respuesta a la falta de celeridad en la administración de justicia. Sobre lo que vengo apuntando es importante conocer las experiencias de provincias como Chubut y Entre Ríos, que tienen mecanismos innovadores respecto al nacional”.

Concluyendo, el Dr. Cotter confesó que «cuando llegué al cierre de mi prolongada etapa laboral de más de 40 años en la justicia, 24 de ellos en la Cámara Federal con asiento en Bahía Blanca, me preguntaba si había cumplido con el deber que imponía el desempeño de la función judicial. Es claro que no se puede ser juez en casos propios, pero los reconocimientos que he recibido me han llevado tranquilidad de espíritu al sentir que he cumplido con mi deber».

FUENTE: Portal Web y Comunicado ASOCIACIÓN JUDICIAL BONAERENSE / Partido GEN Provincia de Buenos Aires

CRÉDITO FOTOS: ASOCIACIÓN JUDICIAL BONERENSE / Portal Web LA BRÚJULA 24