Inicio 2018-09 Septiembre El rol de los trabajadores de Aduanas

El rol de los trabajadores de Aduanas

EL SUPARA CUESTIONÓ EL VALOR QUE LE DAN EN EL ORGANISMO

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Carlos Sueiro, secretario general

“¿Cuál es la verdadera visión de las autoridades sobre el rol de los trabajadores? y ¿hacia dónde se pretende llevar a la Aduana como Institución?”, se plantearon las autoridades del Sindicato Único Personal de Aduanas (SUPARA), que conduce Carlos Sueiro, en el marco del Plenario Nacional de Delegados.

Estos son los interrogantes que surgen a la luz de las distintas decisiones implementadas en el Organismo y que provocan una profunda preocupación en el seno de la comunidad de trabajo y en la organización gremial que los nuclea”, destacaron.

En primer lugar, “deben entender que el trabajador constituye el valor esencial e irremplazable para la existencia, desarrollo y funcionamiento de cualquier institución. Por lo tanto, “un mejor desempeño laboral debe ser una prioridad. Y para lograrlo, es necesario motivarlos constantemente, recompensar los logros obtenidos y generar un buen clima laboral”.

“¿Es esta la visión que comparten las autoridades del Organismo?

Sin dudas, las últimas decisiones adoptadas por los responsables de la AFIP van a contramarcha de estas definiciones y marcan un rumbo riesgoso y confrontativo”. Lejos de buscar mejoras en los conceptos básicos de estímulo y desarrollo de las capacidades, las autoridades se empecinan en fomentar el desaliento con ajustes desmedidos so pretexto de necesidades presupuestarias”, explicaron en el gremio.

Una evidencia de ello -continuó explicando-, es “la falta de inversión adecuada en los ámbitos de trabajo, la ausencia de insumos básicos y un congelamiento de recursos humanos que ponen en riesgo la salud laboral y provocan una peligrosa endeblez en los sistemas de control”.

Sumado a ello -remarcó- “nos encontramos con una política salarial que no está acorde a la realidad inflacionaria y -además- la decisión unilateral y arbitraria de una quita sobre la Cuenta de Jerarquización, cuenta denominada paradójicamente como “Fondo Estímulo”.

A ello se añade: “Una injusta reducción en la percepción del SIPES.

Una nueva metodología en la aplicación del impuesto a las ganancias que provoca una importante reducción en los haberes percibidos. Y una pretensión de modificar el horario hábil administrativo, que sólo tiene por finalidad beneficiar al sector privado”, enumeraron.

“Cada una de estas medidas es una manera de provocar e irritar el ánimo de los trabajadores”, aseguraron.

Asimismo, marcaron que “la falta de recursos presupuestarios esgrimidos como excusa, parece no obstar para la contratación de personal ajeno al Organismo cuyos desempeños y capacidades pueden ser cuestionables. En este sentido, es importante señalar que sus errores tampoco parecen medirse con la misma rigurosidad”.

Está claro que la afectación del salario no es el único tema de preocupación. También existe cierto prejuicio o mirada estigmatizada acerca del trabajo de los aduaneros y esto se advierte ante la falta de reconocimiento al desempeño de sus tareas y los logros obtenidos.

“Muestra de ello son los múltiples procedimientos aduaneros realizados con el esfuerzo y el compromiso de los trabajadores que inexplicablemente son adjudicados a otras fuerzas de seguridad; frente a lo cual las autoridades del Organismo guardan un preocupante y sospechoso silencio.

Ante estas certezas, queda en evidencia que pretender una Aduana de excelencia será una tarea que las autoridades tendrán que revisar y analizar profundamente”.

DESÁNIMO

En ese aspecto, afirmaron que “no es posible engrandecer a la Aduana, ni lograr los resultados que exige la actual coyuntura nacional, si a sus trabajadores se los sumerge en el desánimo constante. Y se los desalienta con la rebaja de salarios, deplorables condiciones de trabajo, carencia de recursos tecnológicos, medidas que constantemente van en deprecio de sus ingresos y el descrédito de la propia Institución que no reconoce su esfuerzo y menoscaba sus posibilidades, configurando así un marco adverso donde es difícil imaginar un engrandecimiento del Organismo”.

Asimismo, explicaron que “son las propias autoridades de la Administración Federal las que tienen el deber de tomar decisiones claras y darle el rol preponderante que tienen sus trabajadores. No se puede considerar al trabajador aduanero como un “costo” dentro de una logística que promueve solamente a la facilitación del Sector Privado”.