Inicio 2018-06 Junio Medidas de fuerza e intentos fallidos

Medidas de fuerza e intentos fallidos

ANTE LA AMENAZA DE PARO, EL GOBIERNO PROPONE UNA DÁDIVA, PERO VARIOS SECTORES PREFIEREN PARAR

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Foto NA: DAMIAN DOPACIO

Con el 21F y la Marcha Federal de la Multisectorial, el bloqueo camionero y otras medidas gremiales que se vienen repitiendo, el clima sindical es de franco hartazgo con la política socioeconómica del Gobierno. Ya no es un solo sector, sino nuevas alianzas gremiales y sociales las que presionan con “unidad en la acción” ante un Gobierno “sin sensibilidad social”, en una conjunción indispensable para hacer frente a la situación.

Ante este panorama, con el fantasma de un paro inminente que lanzaría la CGT, el Gobierno decidió abrir una instancia de “diálogo” que incluyó una “medida anti paro”, al ofrecer -vía decreto- un 5% de puente salarial autorizando subas, entre julio y agosto, para gremios que hayan cerrado paritarias 2018 por debajo del 15%. Es una forma de aceptar que la “meta” de inflación 2018 excedió el 20%, pero a su vez una dádiva que difícilmente neutralice los paros que ya lanzaron las CTA y Camioneros para el 14 de junio.

Tras el encuentro de autoridades de la CGT con funcionarios de Gobierno el jueves 7 de junio, el presidente firmó un decreto publicado en el Boletín Oficial al día siguiente, que habilita “un incremento del 5% en dos partes”, que se concretará entre los meses de julio y agosto “a cuenta de la reapertura de paritarias en septiembre”. Al cierre de esta edición, este encuentro había abierto un compás de espera hasta el martes 12, día en que el Consejo Directivo de la central obrera deberá decidir si se realiza o no una medida de fuerza.

“El Gobierno nos convocó, pero de estos diálogos si no hay respuestas firmes que le lleguen a los bolsillos y a los puestos de trabajo de la gente, no sirve para nada”, sostuvo el triunviro Carlos Acuña al respecto.

Aun con el ofrecimiento en la mano, en ese encuentro la cúpula cegetista, a través de un comunicado de una página, anotó unos cinco pedidos al Gobierno: una norma para evitar despidos y suspensiones en los sectores público y privado por seis meses; reapertura de las paritarias cerradas hasta la fecha; eliminación en la base de cálculo del Impuesto a las Ganancias; devolución de los fondos correspondientes a los gastos de salud de las obras sociales; y finalmente el compromiso de que no exista ninguna modificación sobre la actual Ley de Contrato de Trabajo.

Foto: HUGO VILLALOBOS

PRESIONES

Días antes, el 4 de junio tras un Plenario con las regionales del interior del país, los triunviros Héctor Daer y Juan Carlos Schmid coincidieron en que no podrá pasar de este mes un paro nacional contra el veto presidencial a la ley que ponía freno a las tarifas, el acuerdo con el Fondo y la crisis económica que no da respiro.
En ese marco, Daer opinó que “el pecado de este Gobierno es que no tiene una mirada social” y afirmó que “solo piensan en el déficit fiscal sin importar las consecuencias”.

Ese Plenario evidenció el clima a favor de la medida de fuerza y generó presión en la decisión final de la cúpula.

Quien abiertamente no deja de presionar es el gremio camionero de Hugo y Pablo Moyano, que anunció su propio paro para el 14 de junio “para defender a los trabajadores argentinos”, más allá que las cámaras patronales acceden o no al planteo de un aumento salarial que alcance el 27%.”No vamos a aceptar otro porcentaje que no sea el que corresponda y que hagan lo que quieran. Que nos sigan presionando con algunos medios de comunicación, con idiotas útiles que nos atacan y critican permanentemente; que traten de atacarnos con los medios de la Justicia y esos inventos para justificar las denuncias que han hecho”, expresó Hugo Moyano.

Ahora esa medida se suma a la declarada previamente por las CTA de Hugo Yasky y Pablo Michelli, que tienen el aval y acompañamiento de la Corriente Federal de los Trabajadores, del bancario Sergio Palazzo, lo que promete un fuerte acatamiento.