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Los gremios representativos de los trabajadores de ANSES, APOPS, SECASFPI y ATE, realizaron el 8 de febrero un paro con movilización a la sede del edificio de Córdoba 720, reclamando la reincorporación inmediata de los 82 trabajadores recientemente despedidos sin causa, y contra el vaciamiento del ANSES.

Desde los gremios subrayaron que la mayoría de los despedidos son empleados con muchos años de antigüedad y que la decisión es arbitraria.

En la oportunidad, los gremios entregaron una misiva al director ejecutivo de ANSES, Emilio Basavilbaso, para que “suspenda el efecto de los despidos”, y declararon la continuidad del estado de asamblea permanente en todo el país.

El lema de la marcha fue “En ANSES no sobra nadie”.

La medida de fuerza, que tuvo un alto acatamiento, dio comienzo el martes 5 de febrero y se extendió por 72 horas, en rechazo a los despidos producidos en distintas dependencias de todo el país

Durante el acto realizado el 8 de febrero frente a una multitudinaria convocatoria de trabajadores en la puerta del edificio de ANSES de Córdoba 720, el titular de APOPS, Leonardo Fabre remarcó que “no hay margen para el diálogo si no reincorporan a estos 82 compañeros” y evaluó que se trata de una campaña brutal de despidos.

Refrescó que “el ejecutor del desguace de ANSES, Emilio Basavilbaso, expulsa a cientos de familias en función de un plan maestro del Ministerio de “Modernización.”

“El espíritu de resistencia me hace profundamente feliz. La resistencia de un pueblo es el alma misma de la supervivencia. Mientras resistamos, compañeros, estaremos vivos y luchando”, afirmó Fabre.

“Hoy, en nuestro campo de lucha que es la calle, nos reúne un motivo principal: exigimos la reincorporación inmediata de los despedidos de ANSES. Todos los despedidos nos duelen, pero estos son nuestros. Y no terminaremos esta lucha hasta no reincorporarlos”, sentenció Fabre.

Fabre remarcó que APOPS está en la pelea desde mayo 2016 cuando el gobierno “nos metió esa ley que alegremente llamaron de reparación histórica, que fue la que abrió la discusión de la sustentabilidad del sistema público previsional. Esa ley es la que perjudica no solo a los trabajadores, sino la que posibilitó que a los jubilados les robaran el aumento”, subrayó. “¡Que les devuelvan la plata a los jubilados, que les devuelvan lo que les robaron! Nuestro gremio no va a sesgar en esta lucha”, aseguró Fabre.

UN ATAQUE A LA SEGURIDAD SOCIAL

A su turno, Carlos Ortega del SECASFPI afirmó que no van a permitir “que se trasladen los costos del ajuste al conjunto de los trabajadores, vamos a transformar cada escritorio en una trinchera”.

“El pasado jueves 1 de febrero comenzamos a recibir telegramas de despidos de compañeros de planta permanente con más de 10 años en ANSES, por eso dispusimos el estado de asamblea permanente sin atención al público y decidimos confirmar la movilización ante la falta de respuestas por parte de los funcionarios”, aseguró Ortega.

Asimismo expresó “vemos una contradicción en la política del gobierno: nos quieren convencer de que la economía está creciendo, pero al mismo tiempo despiden mano de obra calificada y con experiencia. Esto es un nuevo intento por destruir la Seguridad Social nacional, inclusiva y del Estado”.

“Lo que hay es un ataque directo a la Seguridad Social en su conjunto a través de distintos frentes” y detalló “la Reforma Previsional que apunta a los sectores más vulnerables, la emigración de Programas (Progresar, Conectar Igualdad, Procrear), el desfinanciamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y el achicamiento de la Caja del organismo y de la planta de trabajadores”.

“El recorte presupuestario está llevándonos por el camino de la destrucción total del organismo, que debería ser un bastión para que cada vez más argentinos se sientan”, concluyó Ortega.